Exhaustivo y meticuloso
Es un buen juez y una persona completamente normal en el trato. De gran capacidad profesional, inteligente y discreto. En su trabajo, es muy meticuloso. Trata con exhaustividad cada caso, independientemente de su relevancia. Los retrasos en sus resoluciones se deben a su tendencia a desarrollar ampliamente los razonamientos y sus amplios conocimientos jurídicos, lo que a veces genera una argumentación excesiva. Sobre todo, se toma muy en serio los asuntos en los que hay años de prisión en juego. En el trato con los letrados es serio, pero educado y correcto. En sala, pregunta sobre las declaraciones, no comulga con ruedas de molino. Con los funcionarios, nunca le he escuchado un exabrupto.